El dólar: la mejor apuesta contra el peso en un entorno incierto
- Polina Khazina

- 2 sept 2025
- 2 Min. de lectura
En los últimos meses, el tipo de cambio entre el peso mexicano y el dólar estadounidense ha alcanzado niveles históricamente bajos, sorprendiendo a inversionistas, empresas y ciudadanos. Sin embargo, detrás de esta aparente fortaleza del peso se esconden fragilidades que hacen del dólar la cobertura más sensata para los próximos años.

El espejismo de la fortaleza del peso
La apreciación del peso se ha explicado principalmente por tres factores:
Altas tasas de interés de Banxico, que han atraído capital extranjero en busca de rendimiento.
Flujos récord de remesas, que se han convertido en un soporte artificial para la moneda.
Efectos de la relocalización (nearshoring), que han generado expectativas de inversión en México.
Aunque estos elementos han favorecido temporalmente la paridad cambiaria, no son sostenibles en el largo plazo. La baja del diferencial de tasas de interés, la posible desaceleración en las remesas y la incertidumbre política y fiscal en México limitan la permanencia de este “superpeso”.
El dólar como refugio
Históricamente, el dólar ha funcionado como activo de refugio ante episodios de volatilidad. Su fortaleza no depende únicamente de su política monetaria, sino también de su papel como moneda de reserva mundial y respaldo de las mayores economías.
Mientras que México enfrenta presiones crecientes por gasto público (megaproyectos, subsidios energéticos, pensiones), el dólar mantiene una capacidad de absorción de riesgos incomparable. Para inversionistas, empresarios y ahorradores, mantener parte de su patrimonio en dólares no es especulación, sino un mecanismo de protección.
Por qué los niveles actuales son los más bajos que veremos
El tipo de cambio actual debe entenderse como una oportunidad más que como un punto de estabilidad permanente. Factores que anticipan un repunte del dólar frente al peso:
Política monetaria de Banxico: los recortes de tasas ya iniciaron, reduciendo el atractivo de invertir en pesos.
Tensiones comerciales con EE.UU.: las renegociaciones arancelarias y el riesgo político en el marco del T-MEC podrían impactar flujos de inversión.
Deterioro de las finanzas públicas: el déficit creciente y la presión sobre la deuda mexicana restan confianza al peso.
Elecciones y reformas estructurales: la incertidumbre política es un factor que suele reflejarse rápidamente en el mercado cambiario.
En este sentido, es probable que el tipo de cambio que hoy vemos —en niveles históricamente apreciados— represente un piso que difícilmente volverá a repetirse.
El dólar no es únicamente una divisa extranjera, es un escudo frente a la volatilidad estructural de México. Apostar por él no significa renunciar a la confianza en el país, sino reconocer que la economía mexicana es más vulnerable a los choques externos y a sus propias debilidades internas.
En Bernez creemos que diversificar el patrimonio, blindar las finanzas personales y empresariales, y aprovechar el momento para dolarizar una parte del ahorro es una decisión estratégica que marcará la diferencia en los próximos años.



