Análisis de los Precios del Petróleo, el Dólar y los Metales en el Contexto de la Guerra entre EE.UU., Israel e Irán
- Polina Khazina

- hace 3 horas
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La guerra que estalló el 28 de febrero de 2026 entre Estados Unidos e Israel contra Irán ha generado un impacto significativo en los mercados globales. Este conflicto, iniciado con ataques aéreos conjuntos que resultaron en la muerte del Líder Supremo iraní Ali Khamenei y apuntando a un cambio de régimen y la eliminación de preocupaciones nucleares, ha escalado rápidamente. Irán ha respondido con ataques de misiles y drones contra Israel y activos estadounidenses en la región, involucrando a países como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y otros en el Golfo. El cierre parcial del Estrecho de Ormuz, por donde pasa alrededor del 20% del petróleo mundial, ha intensificado las disrupciones en el suministro energético. A nueve días del inicio, las operaciones militares continúan, con más de 2,000 ataques reportados y un enfoque en degradar las capacidades de misiles y defensas aéreas iraníes. Este análisis examina cómo el conflicto ha afectado los precios del barril de petróleo, el dólar estadounidense y los metales preciosos, basándonos en datos actuales al 9 de marzo de 2026.

Impacto en los Precios del Petróleo
El petróleo ha experimentado un aumento vertiginoso debido a las interrupciones en el suministro. Antes del conflicto, el Brent crudo cotizaba alrededor de $70-72 por barril, pero ha escalado a niveles no vistos desde 2022, alcanzando picos de $119.50 y cerrando cerca de $105-107. El WTI (West Texas Intermediate) ha seguido una trayectoria similar, pasando de $67-74 a $103-119 por barril. La causa principal es el temor a un cierre prolongado del Estrecho de Ormuz, que ha detenido el tránsito de buques y reducido el suministro global en un 20%. Analistas como los de Goldman Sachs estiman que un bloqueo sostenido podría elevar los precios a $150 por barril, exacerbando la inflación global. Este rally representa un incremento del 66-77% desde el inicio del conflicto, con proyecciones de volatilidad continua si no hay desescalada.
Indicador | Precio Pre-Conflicto (Feb 2026) | Precio Actual (Mar 9, 2026) | Variación (%) |
Brent Crudo | $70-72 | $105-119 | +66% |
WTI | $67-74 | $103-119 | +77% |
El Fortalecimiento del Dólar Estadounidense
El dólar ha ganado terreno como activo refugio seguro en medio de la incertidumbre geopolítica. El índice DXY ha subido alrededor del 1-1.5%, alcanzando niveles de 98.50-99.50 (actualmente rondando los 99.18-99.38 según datos del 9 de marzo de 2026), su máximo en cinco semanas o más. Los aumentos en los precios del petróleo impulsan la inflación, lo que reduce las expectativas de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal, fortaleciendo aún más el dólar.
Además, el contexto del carry trade ha contribuido significativamente a este repunte: la escalada del conflicto ha generado un aumento en la aversión al riesgo global, provocando un desenrollado (unwind) parcial o forzado de posiciones carry trade. Inversionistas que financiaban apuestas en monedas de alto rendimiento (carry currencies) con préstamos en yenes japoneses u otras divisas de bajo costo han liquidado posiciones rápidamente, impulsando la demanda del dólar y presionando a monedas emergentes y de carry (como el rand sudafricano -ZAR-, el peso chileno -CLP-, el forint húngaro -HUF- o el real brasileño -BRL-, que han registrado caídas de 3-4.6% en sesiones clave). Este factor, combinado con el refugio tradicional y el shock energético, ha acelerado el rally del dólar y ha contribuido a su resiliencia incluso frente a otros activos de refugio.
Contra el rial iraní, el dólar ha alcanzado tasas de cambio extremas, como 1,320,700 riales por dólar, reflejando la debilidad económica de Irán. Estrategas indican que este repunte podría ser temporal, pero persiste mientras dure el conflicto, impactando negativamente a monedas sensibles a la energía y carry trades.
Efectos en los Precios de los Metales Preciosos
Los metales han mostrado volatilidad mixta, con el oro beneficiándose más como refugio seguro, mientras que la plata sufre por su uso industrial.
Oro: Ha subido de $5,100-5,244 a picos de $5,400-5,418 por onza, aunque ha retrocedido a $5,120-5,300 debido al dólar fuerte y preocupaciones inflacionarias. Analistas de J.P. Morgan proyectan $6,300 para fin de año, impulsado por la inestabilidad. El oro ha ganado 2-3% desde el inicio del conflicto, con correlación positiva con el petróleo en crisis del Medio Oriente.
Plata: Más volátil, subió a $90-120 por onza, pero cayó a $80-85, perdiendo hasta 9-10% en sesiones recientes por temores de recesión que reducen la demanda industrial. A pesar de un repunte inicial del 12-18%, la plata ha sido más sensible a la inflación y el dólar fuerte. Pronósticos varían de $49 a $309 para 2026, destacando la incertidumbre.
Metal | Precio Pre-Conflicto | Precio Actual | Variación (%) |
Oro (por onza) | $5,100-5,244 | $5,120-5,300 | +2-3% |
Plata (por onza) | $80-85 | +100-169% (con retroceso reciente de -7-10%) |
Implicaciones Económicas del Conflicto
El conflicto entre EE.UU., Israel e Irán no solo ha alterado los precios de commodities clave como el petróleo, el dólar y los metales, sino que también genera implicaciones macroeconómicas profundas, incluyendo presiones inflacionarias, ajustes en las tasas de interés y posibles desaceleraciones en el crecimiento global. Basado en análisis de economistas y organismos internacionales, a continuación se detallan estos efectos, que podrían intensificarse si la guerra se prolonga más allá de las proyecciones iniciales.
Inflación Global y Presiones en los Precios al Consumidor
El aumento en los precios del petróleo actúa como un "impuesto" indirecto sobre la economía mundial, elevando los costos de energía, transporte y producción. Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), un incremento sostenido del 10% en los precios de la energía podría elevar la inflación global en 0.4 puntos porcentuales durante un año, reduciendo el crecimiento económico en 0.1-0.2%. En escenarios más graves, como un bloqueo prolongado del Estrecho de Ormuz, los precios del petróleo podrían superar los $120 por barril, impulsando la inflación anual en hasta 1% y cortando el crecimiento global en 0.6% en la primera mitad de 2026. Países importadores netos de energía, como India y China, enfrentarían mayores facturas de importación, depreciación de sus monedas y un repunte en la inflación interna, con aumentos estimados en los costos de combustible y alimentos que podrían erosionar el poder adquisitivo de los consumidores. En EE.UU., el impacto inicial podría ser modesto (aumento de 10-30 centavos por galón en gasolina), pero un conflicto extendido elevaría la inflación general y afectaría el gasto del consumidor. Analistas advierten que esto complicaría la trayectoria descendente de la inflación post-pandemia, potencialmente revirtiendo avances recientes.
Tasas de Interés y Política Monetaria
La escalada inflacionaria derivada del conflicto pone a prueba a los bancos centrales, que podrían verse obligados a mantener tasas de interés elevadas por más tiempo para contener las presiones de precios. La Reserva Federal (Fed) de EE.UU. ha señalado que el guerra en Irán introduce incertidumbre en el panorama inflacionario a corto plazo, posiblemente retrasando recortes de tasas hasta septiembre o más allá. Economistas de Nomura indican que el conflicto "solidifica el caso" para que muchos bancos centrales mantengan las tasas estables, evitando estímulos que podrían avivar la inflación.
En Europa y otras regiones dependientes del petróleo del Medio Oriente, las tasas podrían permanecer altas, impactando el crecimiento y aumentando la volatilidad en los mercados de bonos. Por ejemplo, los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años han subido a alrededor del 4.03-4.19%, reflejando temores de inflación persistente. Si los precios del petróleo se mantienen por encima de $80-100 por barril, esto podría deprimir el PIB global en 0.6% anualizado, forzando políticas monetarias más restrictivas.
Crecimiento Económico y Mercados Financieros
El conflicto amenaza con desacelerar la recuperación global, con pronósticos de Euromonitor sugiriendo una reducción marginal del 3.2% en el PIB real para 2026 en escenarios de corto plazo, pero un impacto material si persisten las disrupciones en el suministro energético. Un guerra prolongada podría desencadenar una recesión global si los precios del petróleo superan los $120, afectando la confianza empresarial y el gasto.
En los mercados, se observa una venta masiva de acciones (caídas en Dow Jones, S&P 500 y Nasdaq), con inversores buscando liquidez y fortaleciendo el dólar. Los metales como el oro podrían beneficiarse como refugio, aunque un dólar fuerte y tasas altas lo hacen vulnerable. En resumen, estas implicaciones destacan la vulnerabilidad de la economía global a shocks energéticos, con recomendaciones para diversificar inversiones y monitorear desarrollos militares.
Consecuencias y Perspectivas
Este conflicto ha reconfigurado los mercados, con el petróleo como epicentro de la inflación global, el dólar como beneficiario de la aversión al riesgo y los metales divididos entre refugio y usos industriales. Si el conflicto se prolonga, analistas advierten de precios del petróleo en $100-150, un dólar más fuerte que presione economías emergentes y metales volátiles con oro superando a la plata. La duración de la guerra será clave: una desescalada rápida podría estabilizar precios, pero la retórica de Trump sugiere un escenario prolongado.
Para inversores, diversificar en activos refugio como el oro podría mitigar riesgos, mientras se monitorean desarrollos diplomáticos.



