Banxico pausa su ciclo de recortes: mantiene la tasa de interés en 7% en febrero 2026
- Polina Khazina

- 6 feb
- 3 Min. de lectura

El Banco de México anunció el 5 de febrero de 2026 que mantiene sin cambios su tasa de interés interbancaria a un día (conocida como tasa objetivo o tasa de referencia) en 7.00%. Esta decisión, tomada por unanimidad por la Junta de Gobierno, marca una pausa en el ciclo de reducciones que había iniciado en marzo de 2024.
Desde mediados de 2024, Banxico había aplicado 12 recortes consecutivos (algunas fuentes mencionan hasta 13 sesiones considerando el contexto), bajando la tasa desde niveles cercanos al 11% hasta el actual 7%. Esta relajación monetaria buscaba impulsar el crecimiento económico en un contexto de inflación convergiendo hacia la meta y una economía que mostraba señales de debilidad interna.
¿Por qué Banxico decidió pausar los recortes ahora?
La Junta de Gobierno argumentó que era apropiado hacer una pausa para evaluar con mayor detalle varios factores clave:
Presiones inflacionarias a corto plazo derivadas de cambios fiscales implementados a inicios de 2026 (como aumentos en impuestos especiales a cigarrillos, refrescos y otros productos).
El impacto de estos ajustes en los precios, que podrían ser transitorios pero requieren monitoreo.
La apreciación del peso mexicano en meses recientes, que ayuda a contener la inflación importada.
La persistencia de la inflación subyacente (que excluye alimentos y energéticos), que se mantiene por encima del 4% (alrededor de 4.47% en datos recientes de enero 2026).
La debilidad de la actividad económica interna, con riesgos a la baja por tensiones comerciales globales, incertidumbre en torno al T-MEC y posibles efectos de políticas externas.
El grado de restricción monetaria que aún prevalece, a pesar de los recortes acumulados.
Banxico enfatizó que sus acciones futuras mantendrán la tasa congruente con la trayectoria necesaria para lograr una convergencia ordenada y sostenida de la inflación general a la meta de 3%.
Actualización en las proyecciones de inflación
Un cambio relevante en el comunicado fue el ajuste al horizonte de convergencia inflacionaria: Banxico recorrió la fecha esperada para que la inflación general llegue al 3% del tercer trimestre de 2026 al segundo trimestre de 2027. Además, ajustó al alza sus pronósticos para la inflación general y subyacente en varios trimestres de 2026 y principios de 2027.
Esto refleja una visión más cautelosa ante los riesgos al alza (como persistencia subyacente, depreciación potencial del peso, presiones de costos o disrupciones geopolíticas/ climáticas), aunque el balance de riesgos sigue sesgado al alza pero menos pronunciado que en periodos anteriores.
Contexto y reacciones del mercado
La decisión fue ampliamente anticipada por analistas y encuestas (como la de Citi o BBVA Research), que preveían esta pausa. El mercado interpretó el mensaje como cauteloso pero no hawkish (no endurecedor), ya que Banxico no descartó futuros recortes, posiblemente en marzo o mayo de 2026, dependiendo de los datos entrantes.
El peso mexicano y los mercados financieros mostraron reacciones moderadas, con el tipo de cambio manteniéndose en niveles estables gracias a la fortaleza relativa de la moneda en los últimos meses.
¿Qué significa esto para la economía y las personas?
Créditos y financiamientos: Las tasas de interés en créditos hipotecarios, automotrices y personales seguirán influenciadas por esta tasa de referencia en 7%. La pausa implica que no veremos reducciones adicionales inmediatas en los costos de financiamiento.
Ahorro e inversiones: Los rendimientos en instrumentos de bajo riesgo (Cetes, fondos de deuda) se mantienen atractivos en comparación con periodos de tasas más bajas.
Inflación y poder adquisitivo: Banxico prioriza evitar que las presiones fiscales recientes se traduzcan en una inflación más persistente, protegiendo el poder adquisitivo a mediano plazo.
Crecimiento: La pausa refleja preocupación por una economía aún débil, pero también confianza en que el ciclo de recortes previos ya ha ayudado a mitigar riesgos a la baja.
La decisión de Banxico del 5 de febrero de 2026 representa un alto estratégico en su ciclo de flexibilización monetaria. El banco central opta por la prudencia para calibrar mejor los efectos de los cambios fiscales y el entorno global, mientras mantiene el compromiso con su meta inflacionaria de 3%. Los próximos anuncios (marzo y mayo) serán clave para saber si esta pausa es temporal o si se prolonga.



