89 Convención Bancaria:Innovando la banca, construyendo el futuro.
- Polina Khazina

- 18 mar
- 3 Min. de lectura
Del 18 al 20 de marzo de 2026, Cancún se convierte en el epicentro del debate financiero nacional. La 89ª Convención Bancaria, organizada por la Asociación de Bancos de México (ABM), reúne a reguladores, presidentes de instituciones financieras, tecnólogos y figuras internacionales bajo un lema que resume la tensión del momento: "Innovando la banca, construyendo el futuro."
El evento no ocurre en el vacío. El sector llegaba en 2025 con cifras récord de utilidades, pero el tablero cambió: incertidumbre por la revisión del T-MEC, una economía que creció modestamente y un mandato gubernamental para que la banca amplíe su alcance hacia las pequeñas y medianas empresas. Lo que se discuta en Cancún tendrá consecuencias directas sobre el crédito, la inclusión financiera y la competitividad del país.

Los cuatro pilares que guían la banca hacia 2030
La ABM organizó toda la agenda en torno a cuatro ejes que considera fundamentales para que el sistema financiero cumpla su rol en el desarrollo nacional:

Los números que llegan a la mesa
La convención se desarrolla en un contexto de solidez patrimonial pero de moderación en el crecimiento. Las cifras más recientes del sector dibujan un sistema robusto aunque con retos pendientes:

Pese a estos indicadores, el panorama 2026 apunta a una desaceleración. Fitch Ratings proyecta un crecimiento de la cartera de crédito de un solo dígito este año, en línea con un PIB que Banxico estima crecerá apenas 1.6%. Un análisis de Monex sugiere que, en el mejor escenario, el crédito podría expandirse entre 8% y 12%, con los préstamos al consumo liderando frente a los corporativos, que se mantienen sensibles a la relación comercial con Estados Unidos.
Un dato especialmente revelador es el de inclusión financiera regional: en el sur del país, apenas el 67.7% de la población tiene algún producto financiero, frente al 84.9% en el noreste. Esta brecha geográfica es uno de los argumentos más contundentes para acelerar la digitalización bancaria.
Tres días, tres enfoques distintos
La agenda fue diseñada con una progresión temática clara: del impacto social hacia la innovación tecnológica, culminando con una visión geopolítica global.

Los protagonistas del debate
La edición 89 suma a figuras de primer nivel internacional con los reguladores y líderes del sistema financiero mexicano:

El GAFI: la evaluación que lo cambia todo
Más allá de la agenda declarada, un tema de fondo recorre toda la convención: la Quinta Ronda de Evaluación Mutua del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), cuya Plenaria se celebró en la Ciudad de México del 11 al 13 de febrero, con más de 600 delegados de más de 200 jurisdicciones.
Los resultados de esta evaluación ubican a México en un momento histórico: es la primera presidencia mexicana del GAFI en la historia del organismo, lo que eleva la presión para que el sistema financiero nacional demuestre solidez y efectividad real, no solo cumplimiento formal.

La advertencia es clara: el mayor riesgo no es una sanción económica, sino la posible exclusión del sistema financiero global. Los Consejos de Administración bancarios deben entender que el proceso del GAFI es una auditoría continua de la cultura de legalidad del país, no un examen puntual.
Una convención con historia propia
La Convención Bancaria celebró durante 19 años consecutivos su edición en Acapulco, hasta que en 2023 adoptó un formato itinerante. Mérida fue la primera sede fuera del puerto guerrerense; en 2024 regresó a Acapulco como gesto de solidaridad tras el huracán Otis; en 2025 se realizó en Nuevo Nayarit con la primera participación de Claudia Sheinbaum como presidenta.
Cancún 2026 llega cargada de simbolismo: es la primera edición en que el T-MEC convive como presión estructural con la agenda interna, y en que la inteligencia artificial pasa de ser un tema de tendencias a convertirse en un imperativo de competitividad para cada banco.
Lo que decidan los líderes bancarios en estos tres días en el Caribe mexicano no quedará solo en el libro de memorias de la convención. Se traducirá en condiciones de crédito, en cuentas abiertas o cerradas y, en última instancia, en si la banca mexicana cumple o no su parte del contrato con el desarrollo del país.



